otro dia mas, escribiendo, literalmente con lagrimas en las mejillas, colapsando psicologicamente, la presion ya superando todo de todo, ya no quedan mas toallas que tirar, finalmente fui el siguiente en su lista

cuando el mayor enemigo tiene tu misma sangre, cuando la mentira y la insanidad, le verguenza y y la maldad van liagos de las manos, frias como tempano de hielo, manipuladora como ninguna, malvada como nadie

con ella, siento, una sed, mucho mas grande de maldad, de ira, de rencor, de un sentimiento mucho mas grande, lastimar, nada mas quiero que eso, cuando quiero llenar mis manos, de su calida sangre, encargarme yo de eso

el que ya anda tiene, ya nada teme, eso dicen, pues no tengo miedo de nada, ya nadie entendio eso

cuando una mente fragil, inocente y tranquila es interrumpida, esta puede ser peligrosa en todos sus aspectos, dañar, hacer daño, lograr esa satisfaccion, eso sacado a raiz de sucesos, que enmarcaron una nueva casi era, una era tranquila, teñida de algo

 hay algo mas, que quisiera terminar contigo, pero quiero que sea de la manera mas lenta y placentera, para asi ver y disfrutar cada segundo de ti, quiero ver como tu luz se va acabando de a poco, precenciar tu ultimo suspiro, tocar tu cuerpo mientras pierda esa calidez, para ser, ya, un abono mas de la tierra, un polvo que el viento se llevara, un mal recuerdo de la tierra, para que podamos ser juntos juzgados por nuestros actos, yo necesito ser juzgado, tu tambien necesitas ser juzgada, cuanto antes

quiero encargarme de ti, manten al enemigo cerca, te mantengo a ti cerca

que dios se encargue y te juzque a ti, por tus actos

por que asi lo mereces

~ por afterboro en Marzo 30, 2008.

Una respuesta to “…”

  1. Por Dios…
    Me sentí leyendo un trozo de Drácula.
    Creo que cuando escribes con rabia mejora mucho tu estilo; dicen que cada uno escribe como piensa… y pareciese que lo haces mucho mejor cuando la ira te inunda.
    Ten cuidado con perder el control…
    Pasé de casualidad y me topé con un texto nuevo; tienes que avisarme como te aviso yo… me gsta leerte y comentarte.
    Puedo imaginar de quien hablas, aunque contigo uno unnca sabe, la verdad. Con mayor razón deja esto en manos de quien debe juzgar; en ti no está el poder de la justicia, pero sí tienes el vano reflejo del poder que es dañar con rabia. O podrías tenerlo, si quisieras.
    Cuidado.
    Un abrazo.

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